26 de agosto de 2010

Un ladrido se diluye al amanecer,
de nuevo la culpa
perfora el pensamiento;
no fui yo!, no fui yo!,
fue la inconsciencia
la que nos trajo aquí
para abandonarnos.

3 comentarios:

jamaik dijo...

uff me gusta tu poesia ase mucho ke no la leeia jaja ase mucho ke no me metia al blog ey pues te informo ke mi bolg de shaman ya no existe solo este y lo limpie jaja bueno bay cuidat

OZNA-OZNA dijo...

esta asturiana se queda de tu seguidora por la belleza de tus poemas, un besin

Andúnë dijo...

muchas gracias y saludos