6 de mayo de 2014

.

Llegue cerca de las 11 de la noche, la casa estaba silenciosa, ni la tv ni el radio, solo el ladrido de los perros recibiéndome. Mi papá no salió a la puerta como siempre, pensé que estaba dormido, me llevé una gran sorpresa cuando lo vi que me esperaba junto a la puerta de la cocina y al verme comienza a llorar y me dice "acabo de enterrar a la Xena". Su pitbul inglés de casi 10 años había estado enferma y no sobrevivió pese a su cuidado y el del veterinario. Sólo fui capaz de abrazarlo y llorar con él.

No sé por qué tuve desde temprano el impulso de ir a su casa anoche, solo sé que estaba en donde tenía que estar.

Pd. Extrañaré la timidez y obediencia de la Xena.

25 de marzo de 2014